¿El fin justifica los medios?
El quinto texto nos habla de la mundialización del mercado que se expande sin control alguno, tan sólo buscando el enriquecimiento de las empresas, a través de la privatización de las mismas, entre otras medidas, lo que supone un mayor coste a la ciudadanía.
Una de las preguntas a la que quiero responder es la del impacto que, en mi opinión, tienen las tecnologías de la información en nuestra sociedad. Como ejemplo de ello quiero destacar el documental visto en clase para acompañar estos textos: “Vender la guerra”. En él pude apreciar claramente el poder de las tecnologías y cómo te muestran la información a medias, desde su perspectiva y te dicen lo que a ellos les interesa que sepas. El documental hablaba de cómo las tropas de Kuwait querían, literalmente, vender la guerra a los americanos para que les ayudaran en contra del ejército Iraquí. Y para ello, inventaron una historia en la que supuestamente los iraquíes habían arrasado un hospital y habían desconectado los tubos de oxígeno de cuantiosas incubadoras dejando morir a 312 bebés. La campaña para la difusión de esta mentira les costó unos 10 millones de dólares, lo que me hace volver a pensar de nuevo en si todos tenemos un precio. En mi opinión, hay infinidad de cosas que no lo tienen y que por ello valen aún más, que son los principios y valores de cada uno.
Por otra parte, la asociación encargada de divulgar la campaña se hacía llamar “Pro Derechos Humano”. Sinceramente me hace gracia, ¿tenemos derecho a recibir información falsa y a que nos manipulen? Es indignante la creación de semejante “campaña” tan sólo para crear polémica y conseguir su objetivo. Aquí podría entrar una cuestión que lleva planteándose desde mucho tiempo atrás: ¿el fin justifica los medios? En esta ocasión claramente no. Pienso que jugaron con las almas humanas y con la sensibilidad de las personas para iniciar una guerra, cuya finalidad además era mandar a soldados a luchar por una causa falsa. La noticia recorrió las televisiones y la gente se creía lo que en ellas se contaba, puesto que les mostraban imágenes en las que realmente no se podía apreciar nada, o sólo se mostraba la “historia” que ellos querían que se viera, acompañada de la explicación que los medios daban. La publicidad que se dio tan sólo enseñó una muestra de la población presentándola como todos los ciudadanos. ¿Para esto sirven las tecnologías?
Constantemente nos manipulan y nos cuentan “medias” verdades, o nos dan información banal con la que nosotros nos conformamos. ¿En qué nos hemos convertido para inventarnos o tergiversar semejantes sucesos? Considero que el afán de poder y el ansia por conseguir lo que se quiere nos deshumaniza en numerosas ocasiones, y tenemos que ser nosotros mismos los que pongamos límite a ello y creernos una pequeña parte de lo que nos cuentan, además de contrastar información y buscar otros medios para conseguirla.
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