[...] la mayoría de las legislaciones prohíben abrir el correo sin autorización, salvo en tiempos de guerra.
El último texto, nos introduce la idea de que el correo electrónico, actualmente, es una de las formas más inseguras de navegación y comunicación, lo cual, al seguir leyendo el texto me sorprende bastante, puesto que pone que la mayoría de las legislaciones prohíben abrir el correo sin autorización, salvo en tiempos de guerra. Me parece muy extraño que la mayoría de las leyes prohíban abrir correos ajenos y que sin embargo, te vigilan casi más a través del correo que a través de otros medios. Con esto yo entiendo, que tú estás aceptando unas políticas de privacidad al aceptar las cookies, principalmente. Ésto permite que la empresa encargada tenga acceso a tus correos, los pueda leer y partiendo de lo que tu escribas en ellos guiar la publicidad que introduce en el gmail, o en otras plataformas de mensajería instantánea. Por ello la seguridad en este ámbito es escasa, en todo momento los servidores de internet pueden archivar tanto las entradas como las salidas de tu propio correo electrónico. Lo cual me parece una clara violación de nuestra intimidad, a pesar de que lo aceptemos, una vez, cuando iniciamos la cuenta, que aparecía en letra minúscula y sólo te daba la opción de “aceptar” o directamente no podías mandar correos electrónicos.
Claro que creo que nos vigilan, a la vista está. Me pongo a mirar en una web de viaje y de repente me salen cientos de anuncios de viajes por todas partes, y así con muchas cosas. Otra de las cosas que se comentó en clase y que me sorprendió muchísimo, porque no sabia que era así, fue la de que a veces se nos activa el micrófono del teléfono y que escuchan nuestras conversaciones y en función de lo que oigan, también guían la publicidad que posteriormente nos van a poner en todas las páginas y todo lo que busquemos. Todo esto me parece poco moral y ético la verdad, sigue siendo una violación de la intimidad de las personas.
La verdad es que de cara a las relaciones sociales no creo que afecte mucho. El correo electrónico no deja de ser un medio de comunicación, y la mayoría de la gente no sabe que a través de él nos vigilan de esta forma, por lo que no van a dejar de usarlo.
Para responder a la tercera pregunta (¿crees que es bueno que haya cierta “vigilancia” o control en las comunicaciones y relaciones que permite internet?) decir que aunque no esté de acuerdo en que nos vigilen y nos controlen las conversaciones, lo que sí que creo que debería de existir es algún aparato que a través de un escáner revise los correos y si detectan que hay palabras sospechosas, o que pueden llevar a que haya algún atentado, o se cometa algún delito, ese correo sea investigado y la persona que lo ha enviado y la que lo ha recibido igual. Además, considero, que personas con antecedentes penales tengan un control un poco mayor, por lo menos hasta que pase un tiempo.
Si esta regulación estuviera en mis manos, lo primero no leería ningún correo, y menos para saber la publicidad que debo meter a cada persona. Tan sólo si fueran cuestiones de suma importancia, en las que, por ejemplo, estuviera en peligro la vida de alguna/s persona/s. Y por otro lado, haría lo comentado en la anterior pregunta, crearía un escáner de ese tipo (seguro que existe algo parecido).