[...]mensajes subliminales que llevan implícitos numerosos carteles...
En mi opinión, el texto 8 nos habla de que una vez que una imagen se difunde, nadie se hace responsable de lo que cada cual pueda llegar a interpretar de la misma, ni de la magnitud que pueda llegar a alcanzar. Esta imagen no tiene por qué representar del todo la realidad, es cierto que muestra una parte de ella, pero no la totalidad de la misma, por lo que no tiene por qué ser representativa y puede ocultar numerosas cosas. Con respecto a esto, cabe destacar la grandísima influencia que ejercen los publicistas, y todas aquellas personas implicadas en la difusión de imágenes, con fines lucrativos. Considero que tienen la capacidad de influir en la mente de las personas, jugando con sus emociones y moldearlas de la manera que ellos quieran para generarnos necesidades que de por sí, no tenemos. En el texto habla también de la comunicación visual indirecta. Por ésta, yo entiendo todos los mensajes subliminales que llevan implícitos numerosos carteles, entre otros recursos publicitarios, y que, de manera totalmente inconsciente entran en nosotros y nosotras y nos están condicionando a hacer, o dejar de hacer algo.
Una de las preguntas planteadas por el texto es la de la ocurrencia de alguna imagen con una significación social implícita, y la primera que se me vino a la mente es la del típico niño de África, desnutrido, a través del cual nos quieren transmitir hambre, pena...y a través del cual nos quieren suscitar culpa, tristeza, compasión, empatía, solidaridad...y generarnos la necesidad de donar dinero. No digo, obviamente, que no sea un dinero necesario para esta gente, sino que simplemente me planteo la idea de que si es verdad que todo el dinero que día tras día reciben, lo destinan, íntegro, a los fines con los que nos compran.
Con respecto al noveno texto, “el poder de las estructuras visuales”, puedo decir que cualquier escrito siempre va a tener más fuerza si va acompañado de una imagen. Es verdad que las palabras pueden reflejar lo que una imagen puede llegar a ocultar, ya que no es del todo representativa y cada cual la puede interpretar según su forma de pensar y su personalidad. La traba de las palabras, a diferencia de una imagen, es que no todos poseemos el mismo lenguaje, por lo que a través de ellas no nos llegaríamos a entender todas las personas (a pesar de que luego cada cual puede analizar esas palabras también como quiera), mientras que una imagen representa lo que se ve. Al leer el texto he pensado en la fotoelicitación, la cual consiste en hacer que personas con un idioma y cultura diferentes a las tuyas, consigan entenderte a través de la fotografía, y de lo que quieres expresar a través de ella, intentando que cada cual te diga lo que considera que quieres comunicar con esa foto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario